domingo, 8 de abril de 2012

Guia de estudio Historia bloque IV


En general se considera que la edad media se inició en el siglo V. con la calda del imperio romano de occidente, y concluyo con la caída del imperio romano de oriente, en el siglo XV

El  imperio romano, mantenía su unidad en parte gracias a que tenía un gran ejército encargado de vigilar y defender las fronteras contra invasores. El gobierno romano perdió autoridad y en el ejército disminuyó la disciplina que lo había caracterizado. Esto ocasionó el debilitamiento del imperio.

En el año 395 d.C, para defender mejor al imperio, se decidió dividirlo en dos: oriente y occidente

Durante el siglo lll d.C, pueblos guerreros de Europa, Asia y África, empezaron a penetrar en el imperio. Los invasores fueron llamados bárbaros, debido a que los romanos les daban este nombre a los pueblos que no compartían su modo de vida, cultura y lengua.

Los germanos eran el grupo bárbaro más numeroso. Estaba compuesto por varios pueblos que tenían características culturales distintas. La combinación de estos elementos con los romanos originó otra cultura y formas de organización social e instituciones políticas nuevas.

La mezcla de lenguas germanas con el latín dio origen a las llamadas lenguas romances, entre las cuales están el español, portugués, italiano y francés.

Cada pueblo germano dominó un área del antiguo imperio romano de occidente. Una vez establecidos, se relacionaron con el pueblo romano que ocupaba esos lugares e incluso adoptaron el cristianismo como religión, así surgieron los reinos germanos. Los vándalos construyeron su reino en el norte de África, los ostrogodos y los lombardos, en Italia, los visigodos en España, los francos en Francia y parte de Alemania, y los anglos y sajones, en Inglaterra.

El feudalismo surgió a partir del siglo X y alcanzó su apogeo a finales del siglo XIII. Era una forma de producción integrada por dos partes: el señor feudal, que era el dueño de la tierra, y el siervo, que para tener comida debía obedecer y trabajar las tierras del primero, para ello, realizaban un contrato.

A quienes recibían el derecho de explotar la tierra se les denominaba señores feudales y al territorio bajo su dominio se le llamaba feudo.

Los campesinos tenían la obligación de trabajar la tierra para provecho de los nobles; a su vez, éstos debían protegerlos de ataques y robos. Una vez que la cosecha estaba lista, la mayor parte se entregaba al señor.

Durante la mayor parte de la Edad Media, la actividad principal fue la agricultura, por lo que la tierra de cultivo y los bosques eran las propiedades más preciadas. Los campesinos eran la base de la actividad productiva, pues ellos y sus familias cultivaban los alimentos

Los artículos de uso cotidiano, como ropa, zapatos y herramientas, se producían en pequeños talleres artesanales. En los pueblos había pocos productos para intercambiar o vender, generalmente esto se hacía en pequeños mercados o en ferias ocasionales.

Alrededor del siglo X, aumentó el comercio entre los reinos europeos. También cobró mayor importancia el intercambio mercantil con el imperio bizantino y Medio Oriente, gracias a lo cual empezaron a llegar a Europa productos de India, Persia y China.

Los reinos bárbaros que surgieron después de la caída del imperio romano de occidente adoptaron la religión cristiana. Al paso del tiempo, esta Iglesia logró mantenerse unida, por lo que cobró importancia, alcanzó gran autoridad y era obedecida por todos los reinos cristianos.

La Iglesia se distribuyó por amplios territorios europeos y estuvo presente en los ámbitos económico, cultural, social y político; es decir, la religión era parte de la vida cotidiana y determinaba en buena medida las ideas acerca del mundo Para mantener esta influencia, la Iglesia persiguió a los que cuestionaban su doctrina oficial, a quienes llamó herejes y combatió por medios violentos.

Los monasterios en los que vivían los monjes también cumplían una función cultural, pues en ellos se conservaron los libros de la época que conocemos en nuestros días.

Constantinopla era la capital del imperio Bizantino, situado entre el mar Mediterráneo y el mar Negro. El desarrollo del comercio, la navegación e industria en las ciudades bizantinas permitió a este imperio acumular grandes riquezas y mantener su poder hasta el siglo XV.

A partir del siglo XI los reyes cristianos de Europa emprendieron una serie de guerras en Medio Oriente, con el objetivo de recuperar la ciudad de Jerusalén y la llamada Tierra Santa que había sido conquistada por los árabes, que profesaban la religión musulmana. Estas luchas recibieron el nombre de cruzadas, porque el emblema de los europeos era la cruz cristiana. Otro objetivo de estas luchas fue dominar nuevas rutas comerciales para así conseguir más riquezas.

Inicialmente, los árabes eran pequeñas tribus nómadas de religión politeísta, que tenían el mismo idioma y usaban el santuario de la Kaaba como lugar de culto, éste era un edificio cúbico en el que se guardaban los ídolos de las diferentes tribus, así como una piedra negra que todos veneraban.

Todas las tribus árabes se unificarían bajo el liderazgo de Mahoma, al adoptar una nueva religión: el islam. De este modo, unificó a los árabes bajo una misma fe y un solo gobierno.

Tras la muerte de Mahoma, los califas continuaron con la expansión de la doctrina, y conquistaron una región muy extensa, conquistaron la mayor parte de la península Ibérica (los actuales territorios de España y Portugal) e intentaron invadir Francia, pero fueron derrotados.

Los árabes en la península Ibérica y permanecieron desde el año 711 hasta 1492. Esta ocupación tuvo consecuencias importantes para la cultura occidental, ya que los árabes dejaron una herencia muy importante; además, redescubrieron los conocimientos griegos e introdujeron en Europa diversos saberes chinos. Mientras dominaron España, las ciudades de Toledo y Córdoba fueron grandes centros culturales.

Durante la Edad Media, India fue el punto de contacto e intercambio de grandes civilizaciones asiáticas, como la árabe, la persa y la china.

En el siglo vi a.C. en la civilización india surgió el budismo, religión llamada así porque la fundó Buda, nombre que significa "iluminado" o "quien conoce la verdad", esta religión se extendió desde India hasta China y Japón

La sociedad india estaba dividida en castas, una forma de organización que, desde el nacimiento, determinaba la posición social y las actividades a las que se dedicarían las personas. Los integrantes de una casta no se podían casar ni tener trato cercano con los de otra. La casta superior era la de los brahamanes y la inferior, la de los daíit.

Entre los aportes que la civilización india ha hecho a la humanidad destacan conocimientos como el concepto de cero y la numeración que hoy usamos, además de productos como el té, las especias (pimienta, canela, clavo, etcétera) y el azúcar de caña. Estos saberes fueron llevados a Europa por los árabes.

En la Edad Media, China era una de las regiones más avanzadas del mundo, además de la más poblada y de mayor desarrollo tecnológico. La fuerza de la sociedad china radicaba en su numerosa población campesina, formada por comunidades y familias muy unidas, con gran apego a la tierra.

Los gobernantes ocupaban un lugar central en la sociedad, pues eran considerados intermediarios entre la humanidad y las divinidades.

Los chinos produjeron diversos inventos y tecnologías que cambiaron la historia de la humanidad, por ejemplo, el papel, la pólvora y las primeras imprentas. Además, dieron al mundo artículos de lujo como telas de seda y cerámica fina llamada porcelana. También construyeron los barcos más grandes de su época y emprendieron largos viajes de exploración en los mares de Asia y África. Otra de sus hazañas fue levantar la más grande edificación del mundo: la muralla china.

Desde tiempos del imperio romano los comerciantes chinos establecieron la ruta de la seda, por la cual llevaban sus productos a Persia y Bizancio. Esta ruta estuvo en uso casi 1 500 años; iba por tierra desde China hasta el mar Negro, y desde ahí las mercancías se embarcaban a Constantinopla, donde eran recogidas por los navegantes genoveses.

El territorio japonés está formado por cuatro grandes islas y otras de menor tamaño, lo que le permitió mantenerse a salvo de invasiones, pero también lo aisló del mundo.

En la Edad Media, en Japón predominaron los enfrentamientos por el poder, los cuales desembocarían en la unificación definitiva del territorio en 1600.

Desde el siglo xi en Japón se formó un sistema parecido al feudalismo europeo. En este caso, había un emperador y los señores feudales eran los daimyo, poseían grandes extensiones de tierra y tenían a su servicio un grupo de guerreros conocidos como samuráis, a quienes les entregaban tierras a cambio de lealtad, además, recibían también tributos de los campesinos.

La peor de todas las epidemias fue la peste bubónica o negra, contra la que los europeos del siglo xiv carecían de defensas. La peste bubónica, que es transmitida por las pulgas de las ratas, llegó a Europa desde el Oriente debido a que en los barcos que comerciaban con Asia abundaban dichos roedores,

La mayoría de los infectados era gente que vivía en condiciones de poca higiene y tenía una alimentación pobre. Las personas con más dinero vivían, no con más limpieza sino en menor hacinamiento, lo que disminuía el contagio, por eso padecieron menos. Además, éstos se protegían alejándose y aislándose de la población infectada. Durante los años de la peste, sólo los nobles recibían atención médica.

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